La asistencia a los pacientes con EPOC precisa de una atención
multidisciplinaria y coordinada entre los diferentes niveles de
atención sanitaria.
En primer lugar es preciso saber que si es o ha sido fumador importante
durante años usted debe hacerse las siguientes preguntas:
¿Qué es la cooximetría?
La
cooximetría es una exploración que permite conocer
la cantidad de monóxido de carbono que un sujeto tiene
en el aire que espira.
La utilización de la cooximetría en el diagnóstico
del tabaquismo es muy útil y permite al clínico
un mejor conocimiento de las características del fumador.
Se realiza con un mediante una maniobra sencilla con un aparato
denominado cooxímetro.
Técnica: El sujeto debe realizar una
inspiración profunda y contener la respiración durante
15 segundos, después se realizará una espiración
lenta, prolongada y completa.
Tras unos segundos el indicador del cooxímetro se estabiliza
y marca el número exacto de ppm de CO que el sujeto tiene
en el aire que espira.
Valoración:
- 10 ó más ppm de CO en el aire espirado corresponden
a sujetos fumadores.
- 6 a 10 ppm corresponden a fumadores esporádicos
- Por debajo de 6 ppm a no fumadores.
Los niveles de monóxido de CO están en relación
con el hábito del fumador.
En general existe una relación directa entre el número
de cigarrillos consumidos y los niveles de CO en el aire espirado
por el fumador, aunque en algunos casos a pesar de un escaso consumo
de tabaco, se detectan niveles elevados de CO o al revés.
Posiblemente esto sea debido a diferencias en el patrón
de consumo, así , algunos fumadores a pesar de fumar pocos
cigarrillos, los consumen hasta el final o dan caladas muy profundas,
y otros fuman un mayor número de cigarrillos pero no los
consumen totalmente.
También se ha comprobado que cuando los niveles de CO
en aire espirado son más elevados existen más posibilidades
de desarrollar enfermedades relacionadas con el consumo de tabaco.
Es decir este parámetro puede ser utilizado como factor
de riesgo en un determinado fumador.
Tratamiento
El tratamiento farmacológico también se acompañará
de tratamiento psicológico para conseguir que el paciente
adquiera determinadas habilidades y modifique sus conductas relacionadas
con el tabaco: recomendándole que suprima situaciones que
habitualmente están asociadas al hábito de fumar,
como tomar café o alcohol, y que frecuente lugares donde
está prohibido encender un cigarrillo o aquellos sitios
donde nunca fuma.
El médico utilizará material de apoyo escrito para
los consejos y recomendaciones
En los tres primeros meses se realizará un seguimiento
muy estrecho y, a partir de ese momento, la consulta irá
dirigida a prevenir la recaída.