historia de la EPOC
qué es la EPOC
quién me puede ayudar
tengo EPOC
como se trata
consecuencias de la EPOC
10 preguntas clave
asociaciones de pacientes
 
pulmones saludables
autocuidados
enlaces
función pulmonar
rehabilitación pulmonar
hábito de fumar

Historia de la EPOC

| Historia |

Personajes famosos

Pocos personajes públicos o famosos a lo largo de la historia han reconocido públicamente los perjuicios ocasionados por el hábito de fumar. No nos resulta extraño ver a nuestros actores favoritos haciendo alarde de fumarse un cigarro, imprimiendo al acto incluso un cierto grado de glamour y distinción. Recordemos a Humphrey Bogart en sus innumerables películas, con su eterno cigarrillo entre los labios entreabiertos mientras seduce a Lauren Bacall... uno de los múltiples ejemplos que podríamos citar.
Sin embargo, muy pocos han tenido la valentía de demostrar abiertamente al mundo los efectos secundarios de su propia adicción, como hizo el escritor Terence Moix. Desde muy pronto quedó prendado por la magia del cine; la película “César y Cleopatra”, con Vivian Leigh como protagonista, tuvo la culpa: “A partir de entonces todo lo que tenía que ver con el Antiguo Egipto o Roma me ayudaba a evadirme de mi universo impersonal y a desarrollar mi vocación” relataba el escritor.
Adicto al tabaco desde los 16 años, la historia de Terence Moix con la nicotina fue la crónica de una muerte anunciada. Fumaba tres cajetillas de tabaco al día, y desde hacía años padecía la EPOC (enfisema), una enfermedad que le terminó llevando a la muerte a los 61 años.

Terence Moix es una de las figuras centrales de la literatura española contemporánea; autor de obras como “El sueño de Alejandría”, “No digas que fue un sueño”, “La herida de la esfinge”, “Mujercísimas”, “El beso de Peter Pan” o “El arpista ciego”, entre una numerosa obra narrativa y ensayística que le valió premios como el Planeta (1986) o el Ramón Llul (1992).

Meses antes de su muerte, declaró que la enfermedad le había enseñado “a reconocer el valor del instante y a valorar la preciosa libertad de los sentidos”. Sabía que los cigarros serían sus "asesinos", pero, a pesar de repetidos intentos, no pudo desengancharse de "la trampa mortal".
En un artículo titulado "Yo fui esclavo del tabaco", el escritor relata cómo el tabaco le había convertido en una "piltrafa" y cómo el "veneno" había reducido su calidad de vida "al mínimo, por no decir a la nada absoluta". "Nunca faltaron excusas. ¿Cómo iba a escribir una sola página sin mis aliados, los cigarrillos?. Pero los Ducados no me han convertido en Joyce. ¿Cómo hacer el amor sin aspirar, después, una calada, como hacían las heroínas de la nouvelle vague? Pero no se me presentó la oportunidad, porque gracias al tabaquismo entré directamente en la impotencia sexual".
Terence Moix, que no pudo eliminar su esclavitud al tabaco ni con libros de autoayuda, acupuntura, ondas electromagnéticas, parches de nicotina, pastillas, ni con sus ganas de vivir, respondía a esta cuestión con claridad, diciendo que le había faltado lo más importante: "la decisión verdadera, asumida, de querer dejarlo realmente”.
Su vida puede servir como ejemplo para los millones de fumadores que creen estar siempre a tiempo de controlar su adicción.

| Subir |

 
 
© INFOEPOC: Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica
Aviso Legal - Protección de Datos