¿Cómo se trata la EPOC?
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Vacunas 
Vacuna antigripal
La
vacuna antigripal ha demostrado reducir las complicaciones asociadas
a la gripe en estos pacientes, así como la mortalidad, por
lo que los pacientes EPOC deben ser vacunados contra la gripe en
otoño. Si bien la eficacia depende de la edad, ésta
se sitúa entre el 70-90%. La composición de cada año
es determinada por la OMS y la comisión de la CEE en función
de los datos epidemiológicos del año anterior.
Vacuna antineumocócica
Recientemente se ha demostrado la utilidad de la vacuna antineumococo
en pacientes con EPOC, por lo que se recomienda utilizarla en este
grupo de población debido a que disminuye la mortalidad de
la enfermedad.
Se administra en dosis única intramuscular, y puede hacerse
simultáneamente con la vacuna antigripal, aunque en sitios
distintos.
Protege durante cinco años alrededor del 70% de los vacunados.
Se debe administrar simultáneamente con la vacuna antigripal.
Tratamiento farmacológico 
El
tratamiento con fármacos pretende el control de los síntomas,
la disminución de las complicaciones, y frenar la evolución
de la enfermedad en la medida de lo posible.
Siempre debe ser pautado de forma individualizada. Incluye tres
apartados fundamentales:
Fármacos broncodilatadores
La mayoría de los pacientes con EPOC se benefician de los
efectos de los medicamentos broncodilatadores, estos mejoran los
síntomas, disminuyen las agudizaciones y mejoran su calidad
de vida.
A. Beta 2- adrenérgicos: Son medicamentos
que consiguen dilatar los bronquios. Pueden ser:
- De acción corta (Salbutamol, Terbutalina)
Son
los broncodilatadores más utilizados en pacientes con
EPOC.
Debido a su rapidez de acción (15-20 minutos) y a su
vida media (3-6 horas), pueden ser utilizados tanto a demanda
(cuando los síntomas lo requieren) como de forma regular,
asociados a otros broncodilatadores.
Están disponibles en dispositivo de polvo seco (terbutalina
y recientemente salbutamol) o en cartucho presurizado (salbutamol).
Cuando existe dificultad para coordinar la inspiración
con la administración del medicamento en cartuchos presurizados
se utilizan cámaras espaciadoras que facilitan la llegada
del medicamento a las vías respiratorias.
- De acción prolongada (salmeterol y formoterol):
(foto aerolizer, turbo)
El
mecanismo de acción es igual que el de los de acción
corta, es decir, actúan estimulando los receptores Beta
2 de los bronquios, pero su vida media es de 12 horas.
Existen distintos tipos de dispositivos para su administración
entre los más utilizados están los que suministran
el medicamento en forma de polvo seco (turbuhaler®, accuhaler®,
aerolizer®), y los que se presentan en cartuchos presurizados.
En ambos casos es muy importante que el paciente conozca la
forma de realizar la técnica para la correcta utilización
del dispositivo.
B. Anticolinérgicos:
Estos
medicamentos también se administran por vía inhalatoria
y se usan habitualmente asociados a los beta2-adrenérgicos.
Pueden ser
-
De acción corta (Bromuro de Ipratropio):
Su mayor inconveniente es que es preciso utilizarlo cada 4-6
horas, con la dificultad en la cumplimentación terapéutica
que esto conlleva.
-
De acción prolongada (Tiotropio): De
reciente introducción en el mercado ha venido a paliar
en parte los inconvenientes de los anticolinérgicos de
acción corta.
Una de sus principales ventajas son la dosis única
diaria y su mayor potencia. Está comercializado en cápsulas
de polvo. La dosis recomendada es de 1 cápsula inhalada
cada 24 horas.
Se indican generalmente asociados a los betamiméticos desde
los estadios más precoces de la enfermedad. En los pacientes
que presenten disnea con un solo fármaco se pueden utilizar
simultáneamente dos que tengan diferentes mecanismos de acción
(un anticolinérgico y un ß-2 agonista), con lo que
se obtiene un mayor y más sostenido aumento del VEMS que
con cada uno por separado.
C. Metilxantinas (Teofilina, aminofilina):
Aunque
fueron muy utilizadas hace años, hoy en día su utilización
es muy limitada. Son broncodilatadores débiles y el riesgo
de producir efectos secundarios es elevado, pero se ha visto que
mejoran la disnea y la tolerancia al esfuerzo.
Se utilizan en pacientes EPOC que presenta disnea a pesar de recibir
tratamiento con anticolinérgicos y con agonistas ß-2,
siempre que con su introducción se aprecie una mejoría
clínica significativa y no aparezcan efectos secundarios
indeseables.
Este medicamento se administra por vía oral y la dosis
se debe ajustarse en cada paciente en función de la respuesta
y de sus concentraciones en sangre, que se deben al menos una vez
cada 6-12 meses, siempre que se cambie el tipo de preparado o cuando
existan factores que puedan afectar a su metabolismo.
D. Corticoides inhalados (Budesonida, Fluticasona)
Controlan
el grado de inflamación de la vía aérea. En
fase estable y en determinadas condiciones están indicados
como tratamiento de fondo de la enfermedad.
Es necesario el enjuague de la boca tras la administración
de los mismos, para evitar la aparición de candidas (hongos)
en la boca.
Al igual que los beta 2 de larga duración están disponibles
en polvo seco en diferentes dispositivos y, en aerosol, en cartuchos
presurizados.
Están
indicados en la EPOC en estadios moderados o graves por lo que generalmente
se utilizan asociados a los Beta 2 de larga duración. Los
estudios realizados hasta ahora, sugieren que los corticoides inhalados
disminuyen el número de exacerbaciones, mejoran la sintomatología
y disminuyen el empeoramiento en la calidad de vida. También
hay estudios que muestran que su uso combinado con agonistas ß-2
de larga duración mejora la supervivencia de estos pacientes.
Según la gravedad del paciente EPOC puede estar indicado
el tratamiento combinado con broncodilatadores, corticoides inhalados
y metilxantinas.
Están comercializados preparados que presentan una asociación
de ß-2 de larga duración y corticoides inhalados.
Para facilitar la administración de los dos fármacos
en la actualidad se dispone de dispositivos que contienen la combinación
de los dos medicamentos tanto en dispositivos de polvo seco como
en cartuchos presurizados (aerosol).
E. Agentes mucolíticos (N-acetilcisteína,
Ambroxol, yodopropilidenglicerol)
Son utilizados con frecuencia sobre todo en aquellos casos en los
que la expectoración es difícil.
F. Terapia antioxidante
En el momento actual, el uso de Vitamina A o E, sola o en combinación,
como agentes antioxidantes no está recomendado en pacientes
con EPOC.
G. Antibióticos
Su uso sólo está recomendado en las agudizaciones
que cursen con infección bacteriana (aumento de la expectoración,
esputo purulento y/o aumento de la disnea).
Para elegir el antibiótico adecuado, en cada paciente el
médico considera las resistencias bacterianas que existen
en cada región, la edad del paciente, la gravedad de la enfermedad,
la presencia de otras enfermedades y el uso repetido de antibióticos.
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