Autocuidados, consejos y recomendaciones
PROTÉJASE
DE LAS SUSTANCIAS NOCIVAS DEL AMBIENTE: se recomienda utilizar
mascarillas si estamos en contacto con polvo, pinturas, disolventes
o diversos aerosoles nocivos. Exija los medios de protección
colectiva e individual adecuados en los trabajos con riesgo de inhalaciones
nocivas para nuestro pulmón.
Mantenga en su casa un ambiente húmedo (la humedad óptima
es del 45% y la temperatura 19-21º C). Emplear humidificadores
en el hogar cuando el ambiente sea muy seco. El frío y los
cambios de temperatura son enemigos de las enfermedades respiratorias.
UTILICE CORRECTAMENTE SU TRATAMIENTO:
en el caso de las enfermedades respiratorias, no sólo es
importante tomarse la medicación específica, sino
que además, es conveniente saber para que sirve y como debe
administrársela.
¿Para que sirven los inhaladores?
- Broncodilatadores: aumentan el diámetro de los
bronquios cuando éstos se han estrechado. Existen dos tipos:
de acción corta, con una duración de entre 4-6 horas,
y de acción larga o prolongada con una duración
de 12 horas.
- Anticolinérgicos: también producen efecto
broncodilatador, aunque con diferente mecanismo a los anteriores.
- Corticoides: son antiinflamatorios. Actúan desinflamando
la mucosa bronquial. Con éste tipo de inhalador no notará
su efecto hasta pasados unos días y se administran cada
12 horas.
¿Cómo debo tomarlos?
Utilícelos en el orden adecuado: en primer lugar los que
tienen un efecto broncodilatador, y después los que tienen
un efecto antiinflamatorio. Se recomienda tomar como referencia
el horario de las comidas (por las mañanas utilícelos
antes del desayuno, a mediodía antes o después de
comer, y por la noche, antes de acostarse). No debe olvidar realizar
enjuagues con agua y sal o bicarbonato, y lavarse los dientes con
pasta dentífrica después de la administración
de los inhaladores. Esto evitará la aparición de hongos
en la boca y ronquera (sobre todo por el uso de corticoides). Debe
llevar siempre encima el inhalador de rescate, el que su médico
le haya indicado para las situaciones en que note fatiga. Es muy
importante que realice la técnica de la forma correcta para
que el tratamiento sea efectivo. Si utiliza una cámara espaciadora
para realizar sus inhalaciones, no olvide lavar la cámara
una vez a la semana con agua y jabón. (remitir al apartado
de cómo usar correctamente el tratamiento)
OXIGENOTERAPIA
DOMICILIARIA: si le han prescrito oxígeno en su casa,
debe utilizarlo un mínimo de 16 horas al día, (siempre
durante la noche, después de las comidas, ante cualquier
esfuerzo y cuando esté en casa). Usarlo menos tiempo no produce
ningún efecto terapéutico. El oxígeno se lo
han indicado porque lo tiene bajo en la sangre, y no porque tenga
ahogo o fatiga. Si bien el oxígeno no quita esos síntomas,
es una parte crucial de su tratamiento. No debe colocar la fuente
de oxígeno cerca de fuentes de calor (cocina, horno, radiadores
o aparatos eléctricos) y es conveniente que mantenga el aparato
y sus accesorios (máscara, gafas nasales) en buen estado,
y sustituirlas por unas nuevas cuando se requiera. Mantenga siempre
los orificios nasales limpios y evite posibles erosiones nasales.
HAGA EJERCICIO DE FORMA REGULAR:
la disnea o fatiga hará que prefiera estar sentado a moverse,
pero si pasa muchas horas sentado, cada vez será mas penoso
el movimiento. Debe caminar todos los días, pasee aunque
sólo sea por el pasillo de su casa, cada vez aguantará
más el esfuerzo. Suba escaleras, despacio, llevando una respiración
acompasada, y ejercite sus músculos y sus pulmones pedaleando
en una bicicleta estática. Sentir falta de aire con el ejercicio
no es peligroso.
CUIDE SU SUEÑO: las personas
que padecen EPOC tienen durante el sueño una reducción
mayor del oxígeno en la sangre, además, disminuye
el reflejo de la tos y se retienen secreciones bronquiales. Esto,
junto con otros factores de riesgo, (obesidad, tabaco) puede llegar
a producir el síndrome de apnea obstructiva del sueño.
Si está diagnosticado de EPOC y presenta sueño importante
durante el día, tos y disnea, edemas, obesidad, ronquidos,
y cefalea (dolor de cabeza) matutina, debe consultar con su neumólogo
para que valore la realización de pruebas específicas,
que evalúen la calidad de su sueño.
Establezca rutinas para acostarse, levantarse y descansar. No duerma
siestas superiores a los 90 minutos y evite tomar alimentos que
contengan cafeína y alcohol.
HIGIENE: no debe descuidar este
aspecto bajo ningún concepto, aunque se encuentre en un estado
avanzado de su enfermedad. Si realizar las actividades del baño
o la ducha le produce fatiga, use trucos que se lo faciliten: coloque
un taburete dentro de la bañera, lávese sentado (un
familiar puede ayudarle en las zonas donde le pueda costar más),
hágalo siempre despacio y séquese con toallas pequeñas
que pueda manejar con facilidad.
ROPA: debe vestirse con ropa holgada
adecuada a cada época del año, intentando evitar cinturones,
fajas, o ligas que compriman el tórax y le dificulten la
respiración.
DISFRUTE DE SUS RELACIONES SEXUALES:
si bien la presencia de fatiga, el oxígeno bajo en sangre
o los efectos producidos por la medicación o los equipos
de oxigenoterapia pueden disminuir su deseo sexual, estas circunstancias
no deben ser una limitación en su actividad sexual.
Los aspectos más afectados en estos pacientes son la libido
y la erección. Además de los factores respiratorios,
otros factores influyen en la actividad sexual de los pacientes
con EPOC y generalmente están en relación con la propia
personalidad, su situación sociocultural y su concepción
de la sexualidad. También influyen problemas psicosociales
(como la disminución de la autoestima y la depresión),
y orgánicos (déficit hormonales y trastornos metabólicos).
En aquellos enfermos con una situación funcional estable,
se recomiendan determinadas posiciones que no aumentan la dificultad
respiratoria o el empleo de oxigenoterapia durante las relaciones
sexuales. Es importante consultar con el especialista antes de utilizar
fármacos para el tratamiento de las disfunciones sexuales,
porque algunos de ellos producen efectos secundarios que empeoran
la función respiratoria.
Consejos: evítelas después de las comidas, disponga
de una habitación con una temperatura adecuada, planee un
periodo de descanso previo (realice ejercicios de respiración,
relajación e higiene bronquial), adopte una postura cómoda
(evitando posiciones que supongan soportar el propio peso, es preferible
que utilice posiciones pasivas, de lado, sentados cara a cara),
y si tiene oxígeno en casa puede utilizarlo durante la relación.
También puede utilizar los inhaladores de rescate antes y
después de la relación.
OCIO:
mantenga el interés en realizar actividades sociales y utilice
estrategias de distracción, como técnicas de relajación,
escuchar música... No se prive de viajar, disfrute de sus
vacaciones; debe planificarlas con tiempo, teniendo en cuenta la
altura de su lugar de destino (se aconseja no superar los 1500 metros).
Usted puede viajar en avión si precisa oxígeno, sólo
debe avisar con antelación suficiente a la compañía
aérea y consultar con su neumólogo para hacer una
revisión previa al viaje. Consulte con su médico cualquier
duda y no renuncie a disfrutar.
En definitiva, no fume, haga ejercicio de forma regular, cuide
su dieta, dedique tiempo a actividades de ocio y técnicas
de relajación, tenga siempre a mano un fármaco broncodilatador
de acción rápida para utilizar en caso de necesidad,
realice el tratamiento tal y como le ha indicado su médico,
aprenda la técnica inhalatoria de forma correcta, acuda a
las revisiones periódicas indicadas por su neumólogo
y sobre todo, consulte ante la aparición de cualquier síntoma
que pueda desencadenar una agudización de su enfermedad.
Hoy por hoy queda ampliamente demostrado que una correcta educación
para promover el auto-cuidado de los pacientes con EPOC, no sólo
reduce la necesidad de medicación de rescate durante las
agudizaciones de la enfermedad, sino también el uso recursos
sanitarios por estos pacientes.
¡¡Mantenga sus pulmones en plena forma!!! Repercutirá
en mejorar su calidad de vida.
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